Lograr una molienda exitosa y mostrar números que reflejen capacidad y eficiencia es sin duda posible impulsando el trabajo en equipo asegurando que cada quien haga lo que le corresponde, sin importar si es de día o de noche, si hace o no buen tiempo o si el esfuerzo requiere apartarse de los afectos, porque más allá de sembrar y producir caña, ésta debe llegar a la factoría oportunamente; si, la industria azucarera nacional reúne diferentes actores en un gran circuito económico y cada uno cumple una labor fundamental.
Uno de esos actores lo representan los núcleos de cosecha que están integrados por los corteros, los operadores de maquinaria y los transportistas de carga, sin ellos la materia prima -caña de azúcar- estaría en los campos pero no llegaría a las factorías para su procesamiento, por eso, en este reporte, el equipo de www.azucardigital.com indagó sobre la labor que cumplen en cada zafra los transportistas de carga de caña de azúcar, para conocer su importancia en la dinámica azucarera y, cómo esta labor sirve de sustento a múltiples familias cuyos integrantes han ejercido este oficio por generaciones, pasando de abuelos a padres y de padres a hijos.
Una característica relevante del trabajo del transportista de carga de caña de azúcar es que desarrolla una labor dedicada a tiempo completo, sin límite de días ni horario, por un tiempo determinado que lo representa el lapso de zafra desde que arranca la molienda en los centrales azucareros y durante aproximadamente 5 meses continuos hasta que cierra las operaciones la factoría.
José Ramón Grimán, quien es nacido en Papayito municipio Papelón del estado Portuguesa, tiene 30 años manejando un camión cañero en el Eje Dulce de esta entidad llanera. Confiesa que el trabajo es exigente, absorbente, agotador, pero también es rentable y le ha permitido sacar adelante a su familia. Cuenta que tiene 4 hijos y que todos ya están trabajando en el sector transporte de carga pesada, aunque él es el único que trabaja en el sector cañero.
Con respecto a su labor, Grimán manifiesta que su dinámica de trabajo diaria consiste en ir al campo con el camión cesta, cargar la caña para el viaje correspondiente y movilizarse hasta el Central para la descarga en la mesa de caña, y luego regresar al campo a cumplir el mismo ciclo, que se repite una y otra vez de lunes a lunes, día y noche.
Precisa que en una semana puede hacer hasta 8 viajes, y que no tiene días de descanso, a menos que el camión sufra un desperfecto y deba ser reparado ó que se presente un imprevisto de fuerza mayor y tenga que poner “un avance”, que es un transportista quien le hace la suplencia del día.
Jorge Rojas, representa una nueva generación de transportistas cañeros, es nacido en Guanare, tiene 36 años de edad y 14 años cargando caña en la zona de Guanare y Papelón. El oficio lo asumió siguiendo el legado de su padre, quien también es transportista de caña. Rojas refiere, que este trabajo es a tiempo completo, porque se llega a cualquier hora al Central, y se puede tardar de 3 hasta 12 horas en ingresar. Indica, que se llega con una guía, se entrega, y se espera el llamado para el acceso con el camión hasta la romana para pesar y avanzar para descargar la caña.
Rojas expresa, que como la jornada de trabajo es larga y extendida si llega al Patio de Caña y observa que tiene muchos camiones por delante, normalmente cuelga la hamaca y descansa unas 5 horas bien sea durante la mañana o la noche. Dice, que por las comidas no se preocupa, porque el desayuno, almuerzo y cena, se lo llevan hasta el lugar de trabajo, ya que eso lo garantiza el Núcleo. “Nosotros estamos activados las 24 horas, y cargamos toda la caña que al Núcleo le corresponde en cada finca según la programación” afirma.
Con respecto a los pagos, ambos transportistas sostienen que es rentable y que el cobro es por viaje y por cantidad de toneladas, estimando el monto del pago en 0.80 dólares por tonelada de caña movilizada, que se cancela por semana de trabajo.
Tomando en consideración que la zafra cubre entre 5 y 6 meses del año, estos transportistas al finalizar cada temporada -refieren- que se toman 2 ó 3 meses de descanso para compartir con la familia y recuperar energías, y luego se dedican a buscar trabajo en carga de otros rubros o productos como maíz, cemento, entre otros, o incluso laboran como obreros en las reparaciones de las factorías.
Rojas, manifiesta que normalmente las reparaciones del Central inician a los 90 días de haber finalizado la Zafra, y allí él se incorpora para garantizar un ingreso mensual, mientras llega la nueva temporada de cosecha.
Así, describen el trabajo al volante de un camión cañero estos dos transportistas de carga, quienes asumieron esta labor como sustento de vida, y con su esfuerzo diario contribuyen con el desarrollo de la industria azucarera nacional, recorriendo los campos y las carreteras para colocar con regularidad y de forma oportuna la materia prima en cada uno de los centrales azucareros del país.
Redacción: Daniel España CNP: 11.448
04/02/2026


