A partir de la aplicación de diferentes estrategias de diagnóstico para determinar las condiciones del suelo, en lo que respecta a sus propiedades físico, químicas y biológicas, la ingeniera María Sofía Díaz desde el pasado mes de marzo emprendió un proyecto para la fertilización, reestructuración y recuperación de la producción de caña de azúcar en el circuito productivo del Central Azucarero de Alanje S.A (Cadasa), ubicado en Panamá, específicamente en el corregimiento de El Tejar, Distrito Alanje, Provincia de Chiriquí.
Refiere Díaz, que la superficie que comprende el proyecto es de más 5 mil hectáreas de cañaverales que en los últimos años han venido mermando en su rendimiento promedio producto de múltiples factores, entre ellos la aplicación excesiva de fertilizantes y la reducción drástica de la cantidad de precipitaciones en la zona. “Los lotes que estamos atendiendo registraron en el último ciclo unos rendimientos por encima de 90 toneladas por hectárea, y la idea es que con la ejecución del proyecto tengan un incremento de 15% a 20% durante la venidera zafra de enero a marzo de 2027 y, que esa recuperación se mantenga en el tiempo” precisa la experta.

Diagnóstico primario
Díaz indica, que en la zona de Alanje y El Tejar que pertenecen a la provincia de Chiriquí las tierras presentan condiciones de estrés por falta de agua, bajo pH en el suelo por exceso de fertilizantes aplicados, secuestro de fósforo en el suelo por exceso de aluminio. No obstante, la ingeniera señala que las tierras tienen importantes factores positivos como la diversidad vegetal y biológica porque allí no se aplican insecticidas ni fungicidas, y así, a pesar de los problemas de suelo existentes los cultivos se mantienen sanos, es decir, con mínimos focos de plagas que no tienen impacto económico.
Sostiene que si bien los cañaverales en cuestión se trabajan en condiciones de secano porque no cuentan con ningún tipo de sistema de riego que no sea la lluvia, la diversidad vegetal y biológica que hay en la zona ofrece un escenario favorable para la reestructuración satisfactoria de los suelos y así devolverles su fertilidad.
Ejecución del proyecto
La ingeniera detalló, que en el mes de marzo se ejecutó la primera fase que contempló el diagnóstico, aplicación de enmiendas y corrección de pH; seguidamente, se ejecutó la segunda fase con aplicación de productos a base de enmiendas orgánicas, bajo la dirección del Programa de Asistencia Integral al Productor que Díaz lleva adelante en Venezuela desde hace 14 años.
Refirió, que actualmente se está cerrando la segunda fase, para en los próximos días entrar en la tercera y última fase, que contempla análisis de cromatografías de suelo para ver cómo está la biología del suelo, la absorción de nutrientes, el desarrollo radicular del cultivo, la fotosíntesis, entre otros factores. Estudiarán además la conductividad eléctrica del suelo y la savia de la planta; y también harán pruebas para medir grados Brix, pH, para ver cómo está la salud del cultivo y cómo está siendo susceptible a plagas y enfermedades.
Díaz resaltó, que en la tercera fase, una vez se tengan los estudios completos incluyendo la apreciación visual, se tendrá un diagnóstico integral para aplicar una corrección de ser necesaria, a través de una enmienda de aplicación foliar. “En la zona la aplicación de foliares en caña de azúcar no es muy común, pero con todo el análisis adelantado, se están haciendo las primeras pruebas con aplicación de húmicos y foliares para activar la fisiología de la planta teniendo en cuenta que no tienen riego y que en los últimos 3 años las lluvias no han sido tan regulares y esto influye en la productividad”.

Atención diversificada
Como parte del conocimiento que deben tener los productores de caña de azúcar, la ingeniera Díaz partiendo de la experiencia al ejecutar este proyecto en Panamá, manifiesta que la productividad y rentabilidad no están atadas sólo a un plan de fertilización, y no todos los problemas de baja productividad se derivan del Fenómeno de El Niño.
Enfatizó, que para recuperar la productividad y rentabilidad también hay que tomar en cuenta el manejo de suelo, nutrición del cultivo, restablecimiento y reestructuración del suelo, ya que atendiendo estas variables se pueden mitigar los efectos de la sequía en las plantas, las deficiencias por nutrición, y optimizar la producción a largo plazo.
Redacción: Daniel España
12/07/2026


