Mejorar en tonelaje y en grados, producir haciendo uso de la tecnología, apostar por diversificar las variedades, combatir enfermedades y plagas y buscar asesoría y compartir experiencias para seguir creciendo, es la visión que en estos momentos prevalece en el sector cañicultor de Portuguesa, donde más allá de las adversidades la tarea de garantizar zafra a zafra caña de calidad es un tema que no tiene discusión.
Las experiencias son variadas; conversar con cada cañicultor permite ratificar que cada uno desde su trinchera ha sido resiliente y ha apostado por seguir produciendo, partiendo de su motivación, con sus recursos, con organización y planificación para superar dificultades, con la meta de recuperar las capacidades productivas que otrora tuvieron sus cañaverales.
Tecnología e investigación
Miguel Lopardo, propietario de Finca Asturia en la zona de Píritu El Danto municipio Esteller, cuenta que tiene 100 hectáreas de caña de azúcar, y que en los últimos años ha venido recuperando las capacidades productivas con dedicación y esfuerzo.
«En el año 2008 llegue a producir hasta 100 toneladas por hectárea con rendimientos de 9.6 en grados brix, gracias a la optima atención y fertilización que se podía ejecutar en esa época. Hoy día la productividad que había mermado muchísimo, está en unas 70 toneladas por hectárea, pero mi meta es subir a 80 ó 100 toneladas, y esto combinado con buenos grados» refiere Lopardo.
El cañicultor, en este sentido, manifiesta que actualmente en el país se han abierto oportunidades para con tecnología e investigación lograr crecer en productividad y rendimientos, y en ese sentido viene dando pasos firmes.
«Antes la agricultura era muchas hectáreas, pero ahora es investigación y tecnología, para ser lo más productivos posible. Estamos acostumbrados a trabajar las 3 marías (Cubana, Central Romana y Venezuela), pero hay otras variedades de caña, y hay que indagar en eso, para conseguir las que mejor se adapten a nuestras tierras, y poder producir más, con mejor manejo, y porqué no, hasta con menos fertilización» reflexionó Lopardo.
Organización y motivación
En el sector también se abren oportunidades las nuevas generaciones de cañicultores, tal es el caso del joven productor de la zona de Quebrada de La Virgen, municipio Guanare, Diego Zambrano, quien ha crecido con rapidez en la unidad de producción familiar, donde en el año 2020 inició con 2 hectáreas de caña, y zafra a zafra, con planificación y organización logró incrementar su área cultivada hasta 45 hectáreas en este año 2026.
Señala Zambrano, que con el apoyo de la maquinaria familiar, de amigos y con recursos obtenidos de cada cosecha, ha logrado un crecimiento sostenido de 15 a 20 toneladas por hectárea año a año. Actualmente, en su predio contabiliza entre 85 y 90 toneladas por hectárea.
Para este cañicultor, a pesar de las circunstancias país, en el sector caña de azúcar es posible progresar. En su caso, la última cosecha la arrimó al Central Azucarero Las Majaguas, porque allí le ofrecieron las mejoras condiciones, no obstante, cree que sería positivo que los dos centrales ubicados en la zona de Guanare y Papelón mejoraran la oferta de recepción de caña, ya que están ubicados cerca de su unidad de producción, y esto reduciría mucho los costos de movilización de la materia prima.
Nuevas técnicas
Por su parte, el cañicultor José Luis Machin Machin, quien tiene su unidad de producción de 26 hectáreas en la zona de Agua Blanca, señaló que en la actualidad es fundamental el aprendizaje de nuevas técnicas agronómicas para ser más eficientes en el campo.
Machin Machin, visualiza como una gran amenaza para la cañicultura la proliferación de plagas y enfermedades, por tanto, considera necesario que los productores conozcan las técnicas, estrategias y los controladores existentes para combatir las plagas, ya que esto garantiza tener materia prima de calidad y con mejores rendimientos.
En su caso, el cañicultor tiene un promedio de 76 toneladas por hectárea, y trabaja en lograr subir por lo menos a 86 toneladas por hectárea para la próxima zafra, a través de la diversificación de variedades y el riguroso control de las plagas y enfermedades.
Redacción: Daniel España CNP 11.448
07/06/2026


