El proceso de recuperación de la producción de caña de azúcar en Venezuela está en desarrollo, y para sus diferentes actores representa un reto complejo, pero no imposible, que va más allá de las ganas de trabajar, de la iniciativa y de la constancia, ya que amerita, además de recursos, mucha investigación, conocimiento y adaptación a los avances tecnológicos.
Entendiendo este escenario, el equipo reporteril de www.azucardigital.com entrevistó a Magda Narváez, líder del área de Fertilización y Nutrición del Centro de Investigación de la Caña de Azúcar de Colombia (Cenicaña), quien compartió parte de su experiencia en la atención nutricional de los cultivos de caña de azúcar en Colombia, donde en la actualidad se exhiben números de productividad y rendimientos récord que ubican a este país a la vanguardia mundial en eficiencia productiva, con cañaverales que producen en promedio entre 100 y 130 toneladas por hectárea.
- ¿Cuáles son las prácticas de nutrición para la caña de azúcar que se manejan en Colombia?
Básicamente la nutrición acá en Colombia se maneja con un concepto de agricultura específica por sitio, donde lo que se busca es conocer qué hay en el suelo, identificar cuáles son los criterios y desequilibrios químicos que puede tener un suelo, y dependiendo de lo que hay allí se van a tomar mejores decisiones.
Otro factor a considerar para una decisión de nutrición es tener clara la variedad de la caña que tengo sembrada. Hoy en día, siempre vamos a partir de un análisis de suelos, porque ésa es la información inicial con la que tenemos que contar, y ésa es la herramienta fundamental.
Nosotros en Colombia tenemos un Sistema Experto en Fertilización que toma las características del suelo, además del clima, de zonas agroecológicas y el potencial productivo, para decidir qué hacer en el tema de fertilización.
- A su juicio. ¿Podría manejarse un ABC de nutrición en caña de azúcar para cañicultores que tienen los rendimientos muy bajos y quieren empezar a recuperarse?
Todos tenemos que tener claro que la nutrición no es la única que nos va a llevar a la producción, hay otros factores que limitan mucho más esa producción. Si hay un invierno muy largo, la limitación no será la nutrición, será la humedad del suelo. Por eso yo tengo que identificar las condiciones en las cuales estoy operando. Si tengo un verano, tengo que colocar agua, si tengo invierno, tengo que sacar agua. Al lograr eso podemos ir a un ABC de qué es lo que hay que hacer.
Para la nutrición primero hay que hacer un análisis de suelo. Lo recomendado es cada año, pero como implica un costo, se puede manejar cada 3 ó 5 años. Y de allí se acciona en función de la variedad de fuentes. Dependiendo del suelo, se usa la mejor fuente, lo típico es urea, pero en un suelo alcalino no es recomendable por los procesos de volatilización, por ello, en esos suelos, más bien se recomienda un sulfato de amonio.
- ¿Cuál ha sido la clave en Colombia para elevar los niveles de eficiencia productiva en caña de azúcar?
La caña en el Valle ha tenido un proceso de conocimiento para ir mejorando todas las prácticas. Hoy en día estamos hablando de calidad de labores, porque los agricultores en su afán de producir más por cada metro cuadrado, se han preocupado por ser mucho más específicos en su manejo.
Ellos ya saben que apenas se cosecha tienen que hacer el despeje, después el subsolado, luego controlar malezas y esperar el momento oportuno para la fertilización, para de ahí en adelante hacer el control para que el cultivo esté limpio, realizar control de plagas y enfermedades, ejecutar el riego si hay necesidad y si llueve mucho tienen que recurrir al drenaje permanente. Al final, llega el proceso de maduración donde tienen que hacer aplicación de maduradores químicos o promotores de sacarosa, hasta alcanzar la cosecha.
Hay algo fundamental, y es que hoy en día se piensa en la salud del suelo. Como estamos trabajando con maquinaria, estamos induciendo unos procesos de compactación que hacen sufrir al suelo. Por ello, el laboreo debe contemplar aplicación de materias orgánicas y microorganismos. Ese conjunto de labores ha sido fundamental para que la industria en el Valle geográfico haya tenido unos muy buenos potenciales.
Esto último, se ha combinado con la selección varietal. No es lo mismo sembrar en una condición seca una variedad y esa misma llevarla a una condición de humedad. Entonces son muchos los factores que se tienen que tener en cuenta al momento de buscar una mayor producción.
- ¿Qué manejo le dan a los restos de cosecha?
Hemos evolucionado, trabajamos con cosecha mecánica, los residuos se quedan en campo. Los residuos han pasado varios modelos, veníamos del 4 x 1 al 2 x 1 y hoy en día estamos hablando de un 0 x 0 donde en general se dejan todos los residuos, y sólo se hace un despeje en la cepa para asegurar una mejor germinación. Los residuos sirven para conservar la humedad, controlar malezas y activar la microbiota del suelo que sabemos es fundamental para asegurar una mejor nutrición en los cultivos.
- Como experta en el área. ¿Usted comparte que hay un cambio de paradigma en la nutrición de la caña?
Anteriormente la fertilización se manejaba más como una respuesta empírica, que como un concepto técnico. Pero con la agricultura específica por sitio, eso ha cambiado y ha llevado a que cada lote tenga una recomendación en dosis de fertilización y el Sistema Experto ayuda a esa recomendación. Al final, estamos hablando de una “nutrición balanceada”, porque anteriormente los agricultores sólo aplicaban urea y el limitante de esas aplicaciones es que cuando yo aplico excesos de nitrógeno, esa urea disminuye la capacidad para que la planta pueda acumular sacarosa.
La «nutrición balanceada» contempla que no se aplique fertilización por déficit ni por exceso, sino la medida justa de acuerdo a lo que la planta requiere. Hay ingenios que incluso han evolucionado más, ya tienen «nutrición a tasa variable», que significa que en un mismo lote podemos hacer aplicaciones diferenciadas dependiendo de qué haya en cada punto de muestreo.
- ¿Cuál es la importancia de los macro y micronutrientes?
Son importantes todos, cada uno cumple una función específica, por ejemplo, el nitrógeno ayuda mucho para el crecimiento, la población y el macollaje. Con el nitrógeno se habla de una aplicación temprana, unos 30 días después del corte. El fósforo fortalece el desarrollo de las raíces. Potasio es fundamental porque favorece la acumulación de sacarosa, y en condiciones de verano ayuda a reducir el estrés hídrico. Los elementos menores son neurálgicos para generar aminoácidos, hormonas. Los dos más importantes son el zinc, el boro y el cobre, que son fundamentales para la producción de sacarosa.
Toda la nutrición debería ser edáfica, eso significa que no se coloque en la superficie del suelo, porque se va a perder principalmente nitrógeno, entonces, la nutrición debe ir incorporada, aplicada y cubierta más o menos a unos 15 centímetros y lo más pegada a la cepa para que la planta pueda tomar muchísimos de los nutrientes.
Los nutrientes que se pudieran aplicar de manera foliar son los menores como zinc, boro, y se aplican a los 6 meses. Pero son mucho más eficientes si se aplican de manera edáfica. Y las cantidades a aplicar siempre van a depender del análisis de suelo.
- Tomando en cuenta que nuestros países están en el trópico. ¿Qué consideraciones hace sobre las condiciones de los suelos?
La recomendación técnica en este sentido, es que las amplias superficies de cultivo de caña de azúcar deben ser evaluadas con análisis de suelos, y zonificadas según las características que se obtengan del análisis. Si no tengo la información base, por ejemplo, si el suelo es arcilloso o liviano, lo mínimo que tengo que conocer es, con un análisis de suelo, saber qué características semejantes tengo, tratar de agrupar el área y con base en eso, hacer una mejor nutrición.
- Para que un cañicultor emprenda un proceso de recuperación en la productividad por hectárea. ¿Cuáles serían las recomendaciones básicas?
Lo primero el análisis de suelo, de ahí para allá se selecciona las fuentes, la fertilización, y si quiere controlar aún más tiene que mandar a hacer el análisis foliar para identificar qué nutriente está absorbiendo y qué no. Con eso me aseguro que lo que le estoy poniendo a la planta, ella lo está tomando. Si no lo está tomando hay que indagar por qué no lo está haciendo. Pero para ser productivo en toneladas por hectárea debo ver cuál es mi mayor limitante, si es drenaje, tendré que enfocarme en acciones para sacar el agua, porque la planta bajo condiciones extremas de humedad en el suelo, ella no va a tomar nutrientes.
- ¿Qué acción considera importante para mejorar los rendimientos en acumulación de sacarosa?
Cuando la caña alcanza los 10 meses ya no se puede regar, entonces el riego hay que controlarlo hasta cierta edad para que favorezca la acumulación de sacarosa, y si hay humedad tengo que sacar la humedad del lote para que, en la época de la maduración, la caña pueda acumular la sacarosa.
- ¿Hay estrategias de nutrición diferentes para las cañas que son Plantillas y Soca?
Si, la Plantilla por el mismo proceso de renovación, al destruirse la cepa va a tener un proceso de mineralización, eso implica que esos nutrientes van a estar más disponibles para el cultivo. Por ello, a una Plantilla no aplica tanto nitrógeno que a una Soca. Sería un 25% menos nitrógeno en la Plantilla que en la Soca.
Por lo general se cuida mucho la Plantilla, porque ella asegura la población para los siguientes cortes. Por ello, es que la Plantilla siempre se mima, salvo que en la Plantilla las dosis de nutrición son un poco menores. Uno tiene que cuidarla muchísimo para asegurar que esa población no se vaya a perder. Se cuida con buen control de maleza, control de plagas y enfermedades.
Ya en la Soca, se tiene que empezar a revisar los porcentajes de despoblación y si son elevados, seguramente se tiene que recurrir a hacer resiembra para asegurar la población. Al final la productividad también se mira por la cantidad de tallos que yo puedo tener en el lote.
- ¿Qué tan importante es el riego en la nutrición de la caña?
Es muy importante, porque la planta siempre va a tomar los nutrientes con algo que los mueva, y ese algo se llama agua. Si se llega a una condición de verano y no tengo cómo mover esos nutrientes, la planta no se va a poder nutrir.
Qué se recomienda, si estoy en verano aplico el fertilizante y humedezco, procurando un riego lo más homogéneo posible, con una lámina de 30 mm, es lo ideal para que los nutrientes no se me laven. Si no tengo esa facilidad, primero riego, y luego que ese riego ha llegado a una capacidad de campo, aplico el fertilizante.
Ya al cierre de la entrevista, ante la interrogante sobre la nutrición 100% orgánica en caña de azúcar, Narváez expresó que en Colombia hay muy buenas experiencias, con altos rendimientos. Dijo, que el proceso es lento, que la transición es difícil, pero luego se logran propiedades físicas, químicos y microbiológicas muy estables en los suelos. Así, se asegura más cantidad de cortes en las socas sin tener que renovar. Hablamos de cortes de más de 10 años o incluso de 20 años, ahorrando recursos por renovación.
Narváez, asimismo señaló como positivo el trabajo de nutrición por combinación organomineral, es decir, el manejo integral que favorezca tanto la parte microbiológica, la parte física y la química, para al final tener una mayor producción.
Redacción: Daniel España CNP: 11.448
Foto: Cortesía Cenicaña
16/06/2026


