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En un comunicado emitido desde la Sociedad de Cañicultores del estado Portugesa (Soca-Portuguesa) se fijó posición en torno al tema de la importación de azúcar refinado y se dejó claro que es tiempo de dar un espaldarazo a la producción nacional y valorar el trabajo de quienes todavía creen, invierten, trabajan y producen en Venezuela.

“No estamos en contra de las importaciones cuando sean necesarias para cubrir un déficit real. Lo que planteamos es algo elemental: antes de importar, debemos conocer, valorar y priorizar nuestra disponibilidad nacional. Cuando el azúcar producida en Venezuela pierde espacio en su propio mercado, el impacto va mucho más allá del precio. Se compromete la capacidad de reinversión del productor, la renovación de los cañaverales, la incorporación de tecnología, la generación de empleo y el crecimiento de toda una cadena agroindustrial”, precisa el comunicado.

Asimismo, en el documento se afirma que “una nación que tiene tierra, productores, trabajadores, conocimiento y capacidad para producir su propio azúcar debe proteger ese esfuerzo. Cada tonelada producida en Venezuela representa inversión, empleo, desarrollo rural y movimiento económico que permanece en nuestro país”.

En ese sentido, desde Soca-Portuguesa se deja claro “el campo ha cumplido; los productores han cumplido; la agroindustria ha demostrado su capacidad y ahora corresponde que la producción nacional tenga el lugar que merece en su propio mercado”.

Señalan que la zafra 2025–2026 dejó una realidad que merece ser vista y valorada, puesto que los centrales procesaron más de 4.59 millones de toneladas de caña de azúcar y detrás de esa cifra no hay solamente toneladas, “hay productores que durante todo un año prepararon tierras, sembraron, fertilizaron, regaron y protegieron sus cultivos; hay trabajadores agrícolas, transportistas, operadores de maquinaria, técnicos, ingenieros, centrales azucareros y miles de familias que dependen directa e indirectamente de esta actividad”.

Por eso, ante esa realidad en Soca-Portuguesa ven con preocupación que, mientras todavía existe producción nacional de azúcar por colocar y comercializar, ingresen importaciones que terminan compitiendo con el esfuerzo realizado dentro del país. “Una nación que tiene tierra, productores, trabajadores, conocimiento y capacidad para producir su propia azúcar debe proteger ese esfuerzo. “Primero nuestra producción; primero nuestro campo: primero Venezuela”.

31/08/2026