Enfocados en maximizar niveles de productividad manejando conocimientos claros para asegurar una correcta interpretación del análisis de suelos, el equipo técnico de Soca-Portuguesa participó en el Taller “Muestreo de suelos, análisis e interpretación de resultados para una Fertilización Inteligente”, actividad dictada por la investigadora, docente y directora del Instituto de Edafología de la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela, Audry García, quien como experta en el área dejó clara la necesidad de evaluar las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo para optimizar la fertilización y el rendimiento de los cultivos de caña de azúcar.
El taller, que fue coordinado por medio de Fundacaña y viene a ser parte de una alianza que pronto va a concretarse entre la Universidad Central y Soca-Portuguesa, incluyó una parte teórica y otra en campo. Los participantes pudieron conocer y familiarizarse con las propiedades del suelo, tanto químicas, físicas, como biológicas y las interacciones de las mismas, aclarando dudas y ratificando que la materia orgánica del suelo contiene y aporta carbono, nitrógeno, fósforo y azufre y el potasio como tal, no es una sustancia orgánica, sino un elemento químico mineral.

“Lo importante es que esto no fue un monólogo; fueron muy participativos; fue una excelente integración, hablamos de sus lotes e hicimos una caracterización completa de cuáles son los parámetros o características de cada una de esas propiedades del suelo y cómo pueden ser interpretadas de manera integral para asegurar una fertilización del cultivo de caña”, dijo García.
Apuntó que los trabajadores de campo, como buenos expertos deben saber cómo seleccionar zonas homogéneas y qué métodos usar para el muestreo; zig zag, diagonal, cuadricula o de transecto, asumiendo que la muestra como tal debe ser representativa y que un error en la delimitación de la zona o en la elección del método invalida por completo el posterior análisis de laboratorio y esto puede traducirse en pérdidas.
Entre los participantes quedaron claras las características del suelo; se habló de la disponibilidad de nutrientes, de los efectos de sinergismo y antagonismo; se definieron una a una las características físicas del suelo, (que dependen de su textura), la distribución de arena, limo y arcilla; de las propiedades químicas y parámetros, del PH, la conductividad eléctrica, macro, meso y micro nutrientes y de las propiedades biológicas, materia orgánica y relación carbono- nitrógeno como base importante.
Desde su óptica, el desconocimiento ha hecho que no se maneje bien el análisis de suelos, pero este tipo de encuentros vienen a contribuir con la necesidad de “abrir los ojos” para hacer mejor las cosas e incluso aplicar la fertilización orgánica entrelazada con la química para ayudar a los suelos, haciendo además uso de vinaza y la cachaza, sin descuidar el análisis de éstos componentes. Esta estrategia permite maximizar el rendimiento inmediato del cultivo gracias a la rapidez de la química y al mismo tiempo que restaura la salud física, química y biológica del suelo a través de los componentes orgánicos.
Por último, acotó la experta que si algo quedó claro es que “el suelo no está solo”, que su análisis se obtiene a partir de soluciones extractoras; que es posible identificar cada parámetro y hacer un diagnóstico certero partiendo de una muestra representativa y de una toma adecuada con conocimiento y sin improvisación.
Redacción: Yorky Araque CNP 11.447 / Fotos: Cortesía: Fundacaña
16/08/2026


